Según la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) en 2020 se inicio “la década de las renovables”, y  a pesar de la pandemia de COVID-19, la capacidad energética renovable mundial aumentó en 260 GW en 2020, batiendo el récord anterior en casi un 50%.

Pese a la desaceleración económica causada por la pandemia de la COVID-19, la capacidad energética renovable mundial presentó en 2020 un aumento que no solo superó las primeras estimaciones, sino que además batieron todos los récords anteriores en cuanto a su crecimiento

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Los mejores datos a nivel mundial

 

No son muchos los sectores económicos que han podido hacer frente a la crisis causada por la calamidad del coronavirus y hayan salido reforzados. Sin embargo, las renovables lograron salir airosas de esta difícil situación, demostrando que el cambio del modelo energético está aquí para quedarse, y que se están invirtiendo grandes cantidades de dinero en lo que será el futuro de la generación.

Mientras el PIB se desplomaba a lo largo y ancho del planeta, también se ponían en marcha nuevas instalaciones de generación eléctrica de origen limpio. IRENA declara que en total las instalaciones crecieron a un ritmo récord del 10,3%.

El acrecentamiento de la cuota de renovables es en parte atribuible a su coincidencia con la parada y desmantelamiento de instalaciones de generación eléctrica a partir de energías más contaminantes. Estas acciones fueron llevadas a cabo en Europa, Norteamérica y por primera vez en Eurasia (Armenia, Azerbaiyán, Georgia, Federación Rusa y Turquía), marcando un retroceso de 6,4% para el sector fósil.

Esto pone de manifiesto la continua tendencia a la baja de la expansión de dichos combustibles. 2020 fue también un gran año para el cierre del carbón en España, gracias al apagado de hasta siete grupos eléctricos próximos a las cuencas mineras.

China y Estados Unidos de América fueron los dos mercados de crecimiento más destacados en 2020. Brasil, India, Alemania, Japón y Canadá continúan esta lista con unos PIB gigantes, posicionándose justo antes de España.

China, el eterno cabecilla mundial del mercado de las renovables, sumó 136 GW el año pasado, invirtiendo mayormente en el sector eólico (72 GW) y solar (49 GW). Aunque no se acerca a los impresionantes valores del líder asiático, Estados Unidos ocupa el segundo puesto con casi un 80 % más que en 2019, repartidos entre energía solar (15 GW) y eólica (unos 14 GW).

 

Evolución de capacidad instalada por sector energético

 

De toda la nueva capacidad de generación eléctrica, las energías renovables consiguieron por segundo año consecutivo un significativo aumento. Estos números se hacen aún más notorios al comparar los valores de la hidráulica, eólica, solar y bioenergía entre 2010 y 2020. Las instalaciones eléctricas agregadas este último año fueron en su mayoría renovables, superando el 80%, del cual, la energía solar y eólica tienen la mayor representación.

  • Energía solar: El año pasado se evidenció una gran expansión en capacidad eólica instalada en países del continente asiático. Se registraron importantes incrementos de capacidad en China (49 GW) y Vietnam (11 GW). Japón también sumó más de 5 GW y la India y la República de Corea ampliaron su capacidad solar en más de 4 GW. Por otro lado, Estados Unidos agregó 15 GW.
  • Energía eólica: La energía eólica casi duplica su expansión en entre 2019 y 2020, pasando de 58 GW a 111GW. China agregó 72 GW de nueva capacidad, seguida de Estados Unidos de América (14 GW). La energía eólica marina se incluye en este sector, y su crecimiento llegó a alcanzar un 5 % de la capacidad eólica total.
  • Energía hidroeléctrica: Proyectos demorados de 2019 lograron ponerse en marcha en 2020, permitiendo que este sector logrará un subidón. China agregó 12 GW de capacidad, seguida de Turquía con 2,5 GW.
  • Bioenergía: A pesar de no superar, o siquiera acercarse la marca de 2019 (2,5 GW frente a 6,4 GW) los esfuerzos en el sector bioenergético también suman. China amplió su capacidad en más de 2 GW. Europa registró un crecimiento importante durante el último año, agregando 1,2 GW a su capacidad bioenergética.
  • Energía geotérmica: En 2020, muy poca capacidad fue adicionada. Turquía agregó 99 MW, mientras que Nueva Zelanda, Estados Unidos de América e Italia registraron pequeños incrementos.
  • Electricidad sin conexión a la red: La capacidad sin conexión a la red aumentó en 365 MW en 2020 (2 %) hasta alcanzar los 10,6 GW. La energía solar no conectada sumó 250 MW llegando a los 4,3 GW, y la hidroeléctrica permaneció prácticamente invariable, en alrededor de 1,8 GW.

 

Los coches eléctricos también marcan ventas históricas

Otro punto en el que la lucha contra la contaminación ha logrado marcar ua diferencia a pesar de las dificultades impuestas por el coronavirus en tantos sentidos es la venta de coches eléctricos, alcanzando cifras sin precedentes en distintas partes del mundo. Aunque el confinamiento ha obligado a todos a permanecer en casa en distintas ocasiones, tener un coche propio es necesario. Y aparentemente, cada día son más visibles tanto las ventajas de estos modelos como la necesidad de sumarse a este gran cambio.

A nivel global se lograron vender 2,8 millones de vehículos eléctricos, generando un 33% más ventas que en 2019. Casi la mitad de las unidades fueron comercializadas en China (1,3 millones), pero la Unión Europea le sigue pisando los talones a las cifras del gigante asiático en energías limpias, logrando 1,2 millones de unidades. Pero, lo más notable es que esto supone un aumento del 114% con respecto al año anterior para la UE.

El tercer mayor vendedor fue Estados Unidos con una cantidad importante aunque no se acerque a las anteriores con 348.000 unidades vendidas.

 

España dispara sus renovables en plena pandemia y vuelve al 'G-8 verde' que lidera China

 

 

A pesar de que el recorte regulatorio aprobado sobre las antiguas primas causara una breve parada, finalmente España pisó el acelerador “verde” para aumentar su capacidad instalada un 7,9% en comparación con el año anterior. Este gran esfuerzo ha llevado al país a ubicarse como el octavo país del mundo con mayor inversión acumulada en renovables.

De Europa, únicamente Alemania y Holanda lograron rebasar la marca española en capacidad de generación a partir de energías limpias instalada durante los tiempos duros y de incertidumbre del coronavirus. Dichas instalaciones se asocian a subastas renovables realizadas por el Gobierno del PP en años previos, sumándose otras inversiones de carácter netamente privado. En conjunto, se logró poner en marcha 4,33 MW durante 2020.

Esto, sumado al apagado de siete grupos eléctricos próximos a las cuencas mineras, hizo que el año pasado fuera ampliamente importante para España y su evolución verde. Las proyecciones en este sector son muy positivas. En un futuro próximo podremos ver la adición de otros 3MW de potencia adjudicada por el actual Gobierno el pasado mes de enero.

Un 53% de la energía eléctrica consumida en 2020 tuvo origen en las renovables. Y es que las nuevas instalaciones, aunado a las favorables condiciones climáticas de viento, sol y agua hicieron posible este gran avance.

Esto, no solo beneficia al consumidor final quien se suma a las acciones verdes, también ayuda a reducir la grave dependencia de las energética fósil extranjera que ha vivido España desde hace tanto tiempo y esperemos que se termine traduciendo en una reducción de los elevados costes actuales de la energía.

 

A pesar de todas las dificultades y la incertidumbre que trajo el 2020, la energía renovable emergió como un motivo de innegable optimismo de cara a un futuro energético más limpio y resiliente.

Estoy de acuerdo con que el año 2020 marca el inicio de la década de las renovables. Los costos bajan, y lo seguirán haciendo mientras mejora la eficiencia, los mercados de tecnologías limpias crecen. Las ventajas de la transición energética son ahora claras, y aunque aún queda mucho por hacer, este impulso ya no se puede parar.

 

 

 

Alejandro Betancourt